
Jazz-funk es un subgénero del jazz, caracterizado por un fuerte "back beat" o groove, por la utilización de sonidos eléctricos, y, con frecuencia, por la presencia de los primeros sintetizadores analógicos.
La mezcla de funk, soul y música R&B con estilos de jazz, tuvo como consecuencia la creación de un género cuyo espectro es bastante amplio, que varÃa desde lo que es pura improvisación de jazz, hasta ejemplos mucho más apegados al soul, el funk o la música disco, con arreglos, riffs y solos jazzeros.
El jazz-funk es un género que se desarrolló en los Estados Unidos, donde se hizo moderadamente popular alrededor de los años 1970 y comienzos de los 1980, aunque también logró generar atención en discotecas de Inglaterra, donde generó un estilo propio que acabó siendo conocido como Acid jazz.
Se desarrolla de forma paralela a la consolidación del propio funk como estilo independiente, surgido de la interacción entre ciertas corrientes del jazz, como el funky jazz de los años 1950, y el soul, y se plasma en la música de las big bands que acompañan a las grandes figuras del género, como James Brown, en la que estaban músicos como Maceo Parker o Pee Wee Ellis. Será, a su vez, la interacción entre esta música y las experiencias del jazz rock, la que da forma al jazz funk.




